martes, 22 de octubre de 2013

NUEVA VISION EN EL ESPIRITU SANTO


NUEVA VISIÓN NUEVA OPORTUNIDAD

Proverbios 29:18, “Donde no hay una Visión la gente perece”

En todo el mundo hay nuevos cristianos que están pereciendo. No están pereciendo en pecados, aceptaron la salvación a través de  Jesús. Atienden los servicios religiosos en las Iglesias leen la Biblia, aun líderes en la Iglesia. Pero  están pereciendo espiritualmente, porque sus vidas como creyentes es rutinaria, han perdido la visión de su destino divino. No tienen una visión y necesitan un nuevo comienzo.  

Dios quiere darle un nuevo comienzo. Pero, para recibir esta revelación tendrás que tener primero una visión espiritual, y saber que las cosas pueden ser cambiadas, y tomar y mantener su  divino propósito y destino para nosotros.

¿Qué es una visión espiritual? ¿Porque es importante?

Tal vez el mejor ejemplo se encuentra en la historia del profeta Eliseo y su sirviente Giezi  

2 Reyes 6: 15-17. 2Re 6:15 Y se levantó de mañana y salió el que servía al varón de Dios, y he aquí el ejército que tenía sitiada la ciudad, con gente de a caballo y carros. Entonces su criado le dijo: ¡Ah, señor mío! ¿Qué haremos?

2Re 6:16 Él le dijo: No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos.

2Re 6:17 Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo.

La petición fue concedida, y Giezi vio las fuerzas espirituales de Dios que rodean a Israel que fueron superiores a las del enemigo.  Sin visión espiritual, no puede ver más allá de las circunstancias naturales de la vida. No puede ver sus finanzas mejorando, sus relaciones arregladas, o su cuerpo sanado.

Dios realmente puede darle un nuevo comienzo en cada área de su vida. Sin visión espiritual, siempre seremos derrotados por los poderes del enemigo trabajando en el mundo natural que nos rodea.  Nuestra visión siempre seguirá centrada en nuestros problemas y nuestra vida se convertirá en un ciclo preguntando "¿qué voy a hacer?"

No creas que llegaras a donde Dios quiere llevarte por accidente. Dios quiere establecer en ti una nueva visión, un nuevo comienzo y un nuevo objetivo en tu corazón.

¿QUÉ ES UNA VISIÓN ESPIRITUAL?

Una visión espiritual envuelve ver más allá  del mundo natural y dentro del mundo espiritual. Es entender el objetivo divino de Dios y reconocer nuestra parte en el plan de Dios. La visión espiritual provee una imagen clara de la vida que Dios quiere para ti y Él te dirige en cada paso de su vida cristiana para que lo pueda conseguir.

Un buen ejemplo es del Apóstol Pablo a quien Dios le dio una poderosa fuerza espiritual en su vida cuando en una visión espiritual le dijo:

 

Hechos 26: 16-19

Hch 26:16 Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, Hch 26:17 librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, Hch 26:18 para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados. Hech 26:19 Por lo cual, OH rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial, 

Dios le dio a  Pablo una visión espiritual con el propósito de hacer de él un ministro y testigo para los Gentiles.  Dios le dio un plan para lograr la visión. Pablo fue a abrir sus ojos espirituales desde las tinieblas a la luz, convertirlos desde el poder de Satanás a Dios, conducirlos al perdón de los pecados y revelar su herencia espiritual, hecho posible  por la fe. Dios quiere darle una visión espiritual, tal como lo hizo con Pablo. También quiere revelar el plan que te permita cumplir tu destino. Cuando tu tengas nueva visión, se convertirás en un participante en lugar de un simple espectador en el plan divino de Dios.  

 

“CADA DÍA DEBE SER UN NUEVO COMIENZO”

 

Para poder esperar todo lo que Dios nos prometió, lo que debemos tomar en cuenta es “hacer de cada día, un nuevo comienzo”

 

2Re 6:1 Los hijos de los profetas dijeron a Eliseo: He aquí, el lugar en que moramos contigo nos es estrecho. 2Re 6:2 Vamos ahora al Jordán, y tomemos de allí cada uno una viga, y hagamos allí lugar en que habitemos. Y él dijo: Andad. 2Re 6:3 Y dijo uno: Te rogamos que vengas con tus siervos. Y él respondió: Yo iré. 2Re 6:4 Se fue, pues, con ellos; y cuando llegaron al Jordán, cortaron la madera. 2Re 6:5 Y aconteció que mientras uno derribaba un árbol, se le cayó el hacha en el agua; y gritó diciendo: ¡Ah, señor mío, era prestada!

2Re 6:6 El varón de Dios preguntó: ¿Dónde cayó? Y él le mostró el lugar.  Entonces cortó él un palo, y lo echó allí; e hizo flotar el hierro. 2Re 6:7 Y dijo: Tómalo. Y él extendió la mano, y lo tomó.

 

Todo lo que tenemos no es nuestro, sino de Dios. La restauración, la restitución están relacionadas directamente con cosas que perdimos, cosas que Dios nos confió. Hay personas que antes oraban, estaban en medio del fuego (Espiritual), estaban comprometidos con la obra de Dios, pero por alguna razón, en algún momento perdieron la comunión con Dios y el fuego. Jesús te quiere restituir todo lo que se cayó en tu vida.

¿Cuánto hace que perdiste la comunión? ¿Cuándo empezaste a tener en tu corazón amargura, temores y dudas? ¿Comenzaste a mirar lo que no tenías que mirar, a decir cosas que no tenías que decir, a criticar y a juzgar a los demás?

 

Hoy es tiempo para que le digamos al Señor: No se que me llevó a esta situación o en que momento fue, pero lo que si sé, es que necesito volverme a ti ¡NECESITO EL FUEGO DEL ESPÍRITU SANTO para poder hacer tu obra de una manera efectiva! Porque la Biblia dice: ¡No es con ejército ni con fuerza, sino con el ESPÍRITU SANTO de Dios!

 

El ESPÍRITU SANTO es quien hace efectiva nuestra tarea. Es el poder de Dios, no son nuestras palabras. Un corazón quebrantado, una vida consagrada a Dios, puede hacer mucho más que mil palabras.

 

“Hacer de cada día, un nuevo comienzo” Leamos en Lamentaciones 3:22-23.

Lam 3:22 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos,  porque nunca decayeron sus misericordias. Lam 3:23 Nuevas son cada mañana;  grande es tu fidelidad.

“hacer de cada día, un nuevo comienzo” Dejando de lado el pasado, la derrota, los temores del ayer. Declarando cada día y con toda nuestra convicción: ¡Dios cumplirá su propósito en nosotros!

 

Cada día debemos hacer tres cosas:

1.   Perdonar al que nos hirió.

2.   Pedir misericordia por nuestros errores.

3.   Declarar que nuestros fracasos quedaron en el ayer.

 

También hay tres cosas que nos hacen daño cada día:

1.   El odio

2.   Las heridas

3.   El rencor.

 

Por eso, es tan importante como primer paso el perdonar a los que nos hirieron.

Tal vez, estamos con odio, rencores, acumulando desde hace ya muchos años atrás. Bronca contra aquel que nos abandonó, que nos lastimó y nos rechazó en algún momento de nuestra vida. Puede ser un jefe, un amor, un amigo o un familiar. Pero si no resolvemos estos problemas, vamos a quedarnos con el hierro debajo del agua. Perderemos nuestra efectividad cristiana.

Es muy difícil perdonar. Y aún más difícil es olvidar. Pero el Apóstol Pablo dice en Filipenses 3:13-14 Olvidando lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta,  al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

Pablo podría haber estado amargado con gente que lo torturó, que lo defraudó, o con sus amigos que lo abandonaron. También con los que lo encarcelaron y lo insultaron. Pero dice la escritura, siendo el ya un anciano y terminando su carrera, declaró: Ciertamente yo olvido lo que queda atrás”.

¡El recordar nos amarra al dolor del pasado y el olvidar nos da la posibilidad de extendernos hacia delante, lo nuevo que Dios tiene para nosotros!

 

El segundo punto importante es cada día pedir misericordia a Dios por nuestros errores.

Muchas veces, nos sentimos culpables y pensamos: “Hoy no ore, no leí la Biblia, no diezmé, no cumplí con los mandamientos”. Y viene el diablo y nos llena de acusaciones, diciéndonos: -“Eso es porque no servís, nunca lo vas a lograr”-. Pero debemos declarar cada día una nueva oportunidad de parte de Dios para nuestras vidas. Y si no lo hicimos ayer, lo vamos a hacer hoy. ¡No permitamos que nuestro pasado detenga nuestro futuro!

·         El Señor nos da una nueva oportunidad cada día, para lograr alcanzar lo que no era inalcanzable.

·         ¡El diablo vino para condenarnos, pero el Señor es un Dios lleno de gracia que ha venido a restaurarnos!

·         El Señor nos dice: “Cada día, si te arrepientes voy a traer misericordia sobre tus errores, dándote una nueva oportunidad para que logres la victoria en mí

 

Lo tercero es comenzar a declarar que nuestros fracasos quedaron en el ayer.

Cuantas veces pensamos o decimos:

·         Si hubiese estudiado

·         Si hubiese conseguido un mejor trabajo

·         Si mi familia fuera diferente; habría logrado muchas metas, todo seria tan distinto”.

 

Tenemos que reconocer que todo eso es parte de nuestro pasado y dejar de darle tanto lugar. Porque el mirar a nuestros fracasos pasados, nos aleja del propósito y del plan de Dios para nuestra vida.

 

ESTE ES EL TIEMPO DE RESTITUCIÓN PARA NOSOTROS.

 

Conclusión:

·         Permitir a Dios hablarte mediante el Espíritu Santo

·         Debes cada día perdonar a los que te hirieron

·         Pedir misericordia a Dios por tus errores

·         Comenzar a declarar que tus fracasos quedaron en el ayer.

 

¡Porque el Señor quiere restituirte todo lo que habías perdido y darte mucho más!