viernes, 8 de enero de 2016

EL PERDON TE LIBERA DE LA ATADURA


EL PERDÓN TE LIBERA DE UNA ATADURA





Mateo 22:37-39

37.    Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.

38.    Este es el primero y grande mandamiento.

39.     Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.



INTRODUCCIÓN:



 La naturaleza misma de Dios es el amor. Nos concibió con esa condición: la de poder amar y ser amados. Sin embargo el pecado nos lleva a alimentar el odio. La falta de amor es una atadura en nuestra vida que aprovecha Satanás para traernos enormes problemas, a nivel espiritual y físico. Es con el poder de Dios que no solo escogemos perdonar sino que logramos perdonar. De paso, en Dios, se produce la sanidad interior que tanto necesitamos.



I.  COMO DIOS NOS AMA, DEBEMOS NOSOTROS AMAR



1.  EL AMOR NACE EN EL CORAZÓN.



a.   El amor de Dios es eterno “Jer 31:3 Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.

b.   El amor de Dios no tiene límites (Juan 3:16)



2.  EL AMOR DE DIOS DEBE SER CORRESPONDIDO



a.   Amando a Dios y al prójimo “Mat 22:37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.



Los pensamientos determinan nuestras acciones:



a.   El 80% de los pensamientos son negativos. Los siembra el adversario.

b.   El 20% de los pensamientos son positivos.

c.   Cuando juzgamos a alguien, abrimos puertas al acusador de nuestros hermanos.

d.   Criticar y juzgar nos torna negativos en la fe de pensar.

e.   Dios valora que hablemos palabras de vida y bendición.



3.  LIMPIEMONOS DE TODA ATADURA QUE APROVECHA SATANÁS  2Co 7:1 Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.



4.  EVITAR CAER EN EL LAZO SATANICO DEL JUICIO  Luc 6:37 - 38 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados. Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.”



a.   La misericordia y la gracia de Dios, triunfan sobre el juicio

b.   La antesala de una buena reconciliación con Dios es perdonar al prójimo y perdonarnos a nosotros mismos.



3.  NADIE NOS OBLIGA. CADA UNO ESCOGE PERDONAR (MATEO 6:12, 13)



a.   Perdonar a quienes nos ofenden, perfecciona el perdón de Dios en nosotros  Mat 6:14 – 15: Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.



4.  LA MISERICORDIA TRIUNFA SOBRE LA JUSTICIA  “Stg 2:13 Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio.

III.  ¿QUÉ OCURRE CUANDO NO PERDONAMOS?



1.   La falta de perdón afecta nuestra relación con Dios y contamina a otros (Hebreos 12:15) “Heb 12:15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;

2.   Cuando no perdonamos, le damos derecho legar al enemigo espiritual para que nos asedie.



CONCLUSIÓN:



Miq 7:18 ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia.



Isa 43:25 Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.


QUIEN ES EL MAYOR


¿QUIÉN ES EL MAYOR?

Mateo 18:1-5

1. "En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?"

Según el pasaje paralelo de Marcos -que omite el episodio del pago del impuesto del templo, tema de un artículo anterior (No. 874, del 29.03.15)- esta discusión ocurre cuando regresan a Capernaúm y se encuentran en casa (Véase Mt 17:24,25). En el camino habían estado discutiendo sobre quién sería el mayor de ellos en el reino de los cielos, y Jesús, como si no lo supiera, les pregunta sobre qué habían estado discutiendo. Pero ellos, avergonzados, no le contestan (Mr 9:33,34).

El texto de Marcos da a entender que con frecuencia, cuando se desplazaban, Jesús se les adelantaba para dejar que los discípulos conversaran entre ellos.

Mateo resume la situación enunciando el tema de la perícopa como una pregunta directa de los discípulos a Jesús: ¿Quién será el mayor - se entiende, de ellos- en el reino de los cielos?

Ellos vienen siguiendo desde hace tiempo a su Maestro, que les ha dado más de un ejemplo de humildad y de olvido de sí, y que les ha hablado de la necesidad de negarse a sí mismo (Mt 16:24). No obstante, están preocupados por la posición que ocuparán en el futuro reino de los cielos. ¿Quién de ellos ocupará el primer lugar? ¿Quién será el más prominente? Porque suponen que ahí también seguirán vigentes las jerarquías humanas.

Reino, piensan ellos, supone cargos, posiciones, honores, unos más altos que otros, y eso da inevitablemente ocasión al surgimiento de ambiciones personales, y de rivalidades.

Aunque Pedro, por su temperamento, es el que destaca ahora en su grupo, y ellos aceptan su liderazgo, (Nota 1) ellos asumen que eso no será así necesariamente más adelante. Cualquiera de ellos tiene méritos iguales, o quizá mayores que Pedro. Es singular que ellos tengan esa preocupación en ese momento, porque Jesús les había estado hablando recientemente acerca de sus próximos sufrimientos, pero no les dijo una sola palabra acerca de su gloria futura. Aún caminando con Jesús, y escuchándolo, ellos seguían fascinados por el éxito y la figuración. ¿Cuántos de nosotros somos así?

La respuesta de Jesús da al traste con sus ambiciones:

2,3. "Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos."

Estáis disputando sobre quién será el mayor entonces, pero de lo primero que debéis estar preocupados es por saber si llegaréis a entrar en el reino de los cielos, porque si no cambiáis vuestro corazón, y os volvéis humildes como un niño, ni siquiera entraréis en él. Eso es lo que debe preocuparos, no el saber quién será el mayor, porque será el que menos pensáis.

Y enseguida les declara un secreto:

4. "Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos." (2)

¿Qué ser más humilde que un niño que vive en dependencia de sus padres y de sus mayores? Pues el que se haga como un niño en humildad y sencillez, ése será el mayor. (3) Con esta respuesta Jesús cancela toda noción de jerarquía, de preeminencia de uno sobre otros, porque muchos pueden cumplir la condición que ha puesto Jesús, así que no será cuestión de quién sea el principal, sino de quiénes serán los más apreciados, y éstos serán los que sean los más humildes.

En Marcos Jesús añade un principio muy importante: Si alguno quiere ser el primero, hágase como el postrero, como el menos apreciado, y sea el servidor de todos (Mr 9:35). En lugar de apuntar a los honores, apuntad a los servicios más humildes. Con frecuencia la ambición se viste del deseo de ser útiles al mayor número. Si queréis serlo, sedlo asumiendo de preferencia los servicios que nadie quiere desempeñar.

Lo que contará entonces -y es bueno que los cristianos lo tengamos muy en cuenta- es en qué medida te pusiste al servicio de todos, en qué medida fuiste el más humilde, en qué medida no pretendiste estar encima, sino estar debajo.

Las prioridades, los paradigmas en el reino son contrarios a los del mundo: el primero será postrero, y el postrero primero. Sé pues ahora el último para que entonces seas el más apreciado. Pero ¡ojo! si tú quieres ser ahora el primero, el más apreciado, en el reino, ten cuidado, porque en el último día, el día que más cuenta, podrías ser el último.

5. "Y cualquiera que reciba en mi nombre (4) a un niño como éste, a mí me recibe."

Jesús termina enunciando un principio de vida al que no damos suficiente importancia, que tenemos olvidado, pero que puede tener una enorme influencia en nuestra vida futura: El que reciba, es decir acoja, acariñe, proteja, cuide, a un niño inocente como éste, me recibe, me acoge a mí, Jesús, que soy vuestro Maestro y vuestro Señor. En el pasaje paralelo de Marcos, Jesús añade el corolario: El que me recibe a mí, no me recibe a mí, sino recibe al que me envió, esto es, al Padre (Mr 9:37).

¡Cuánta importancia tiene el trato que damos a los niños! ¿Por qué? Porque son inermes, indefensos, inocentes, confiados y, sobre todo, necesitados de amor. En su pequeñez reside su importancia. Pero en nuestro país ¿qué importancia damos a los niños? Es lamentable tener que reconocerlo, pero con frecuencia los descuidamos, los maltratamos, y abusamos de ellos. ¡Ay de aquellos que tal hacen! ¡Bienaventurados, en cambio, los que se ocupan de los niños y los tratan como si fueran Jesús mismo! ¡Bienaventurados los que les enseñan el buen camino, y les ayudan a caminar por él sin tropiezos!

Pero no sólo a los niños, sino también a los más pequeños, a los más indefensos, a los más desventurados de los seres humanos, a aquellos que solemos mirar con lástima, o que despreciamos. Ellos están a nuestro cuidado, porque Jesús está en ellos (Mt 25:45).

Notas: 1. Los discípulos acaban de ver que Jesús pagó el impuesto del templo por sí mismo y por Pedro, y no se preocupa por el pago que deben hacer los otros, aunque fue a Pedro a quien los cobradores se dirigieron. De otro lado, ellos habían visto que Jesús había subido al monte Tabor sólo con tres de ellos: Pedro, Santiago y Juan, y que sólo esos tres lo habían acompañado cuando resucitó a la hija de Jairo (Mr 5:37).

2. Jesús emplea la expresión común en la literatura intertestamentaria, "reino de los cielos", para no decir "reino de Dios", que los judíos, por respeto al nombre divino, evitaban en lo posible pronunciar. La frase se refiere al reino mesiánico que, según las profecías, el Ungido (esto es, el Mesías) descendiente de David, cuya aparición los judíos ardientemente esperaban, fundaría. Este es el reino que Jesús establecerá en su segunda venida.

3. Los niños antes de alcanzar el uso de la razón a los siete años, no son totalmente inocentes, porque pueden ser caprichosos, egoístas, e incluso, envidiosos; pero esos sentimientos suelen ser pasajeros. En cambio, aman y obedecen a sus padres, son confiados y creen en todo lo que se les dice, porque carecen de malicia.

4. Es decir, por mi causa.

Amado lector: Jesús dijo: "De qué le sirve al hombre ganar el mundo si pierde su alma?" (Mr 8:36) Si tú no estás seguro de que cuando mueras vas a i r a gozar de la presencia de Dios, es muy importante que adquieras esa seguridad, porque no hay seguridad en la tierra que se le compare, y que sea tan necesaria. Con ese fin yo te exhorto a arrepentirte de todos tus pecados, y te invito a pedirle perdón a Dios por ellos haciendo la siguiente oración:

"Jesús, tú viniste al mundo a expiar en la cruz los pecados cometidos por todos los hombres, incluyendo los míos. Yo sé que no merezco tu perdón, porque te he ofendido consciente y voluntariamente muchísimas veces, pero tú me lo ofreces gratuitamente y sin merecerlo. Yo quiero recibirlo. Me arrepiento sinceramente de todos mis pecados y de todo el mal que he cometido hasta hoy. Perdóname, Señor, te lo ruego; lava mis pecados con tu sangre; entra en mi corazón y gobierna mi vida. En adelante quiero vivir para ti y servirte."


martes, 5 de enero de 2016

PERDON Y RESTAURACION


PERDON Y RESTAURACION

Isa 64:6 Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.

Es muy triste ver como una persona a la que respetamos y amamos, o creíamos amar, cae en pecado. Nos sentimos confundidos, defraudados y hasta desanimados por lo que ocurrió con esta persona.

Cuando eso pasa es también muy triste ver como los líderes ponen el pie en la cabeza de aquel que se encuentra en esta situación y ver también como corren como bestias salvajes a devorar sus carnes. Falseando información e inventando todo tipo de supuestos pecados, que concuerdan y hacen dudar aún más de la persona, para aumentar la pena y la deshonra del caído. Al final todos juzgaran y condenaran.

Gál 6:1 Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.

Como hijos de Dios, tenemos la obligación de ayudar a su restauración y no destruirlo, hundiéndolo más con nuestros juicios y pasiones de enojo personales.

Nuestra obligación es comenzar en amor el proceso de restauración, recordando que el amor cubre multitud de pecados

1Pe 4:8 Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados.

1Co 13:3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

Todos somos pecadores 1Juan 1:8-10

8.   Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.

9.   Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

10.             Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.



Restauración del Caído

Restauración: Reparar, renovar o volver una cosa a su estado original

Restauración Espiritual: "Conducir a una persona a su estado original de comunión con Dios".

La restauración es el proceso aplicado al individuo que en un momento de su vida perdió el estado original de comunión con Dios y con la iglesia a causa del pecado.

El caso de Pedro (Mt.16:16-19)

16.  Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

17.  Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

18.  Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

19.  Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.

Tremenda declaración de confianza y amor de Jesús hacia Pedro:

·       Bienaventurado

·       Tienes revelación del Padre de los cielos

·       Sobre esta roca edificare mi iglesia

·       La protegeré para que el hades no prevalezca contra ella

·       Te daré las llaves del reino de los cielos

·       Lo que ates y desates será igual en la tierra como en el cielo

Sin embargo Pedro fallo y le negó tres veces

Salm 51:3. "Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí.".

Perdón de Jesús a Pedro

Jesús había resucitado y se había presentado ya tres veces a sus discípulos, algunos dudaban de quien era, pero tampoco se atrevían a preguntarle, quien era Él.

Y viene el perdón y la restauración de Pedro (Juan 21:14-17)

14.  Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestaba a sus discípulos, después de haber resucitado de los muertos.

15.  Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Él le dijo: Apacienta mis corderos.

16.  Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas.

17.   Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.





¿Cómo debe ser restaurado?

a. Perdonándolo: No recordándole nunca más la causa de su caída, perdonarle como Dios nos ha perdonado. Completa y definitivamente. (Mt. 6:12)

b.Educándolo, instruyéndolo. En el área donde falló, sea en su relación interpersonal, en su educación doctrinal o la moral cristiana. Toda esta educación basada obviamente en las Escrituras (2. Tim 3:16).

c. Dándole otra oportunidad: Esta oportunidad es el resultado de poner en práctica su reeducación cristiana obtenida en su restauración, lo cual implica esperar un tiempo determinado. (Fil. 15,16).

FINAL



·       Cuando el hijo pródigo llegó hasta su padre arrepentido, éste llevó su hijo a la restauración completa, no a la condición de uno de sus jornaleros, que aunque ganaban bien y eran bien tratados no tenían privilegios como hijo.



·       Para aquel muchacho la restauración interna ya había comenzado cuando reconoció su pecado el amor de su padre y se levantó del chiquero; faltaba ahora restaurarle su vida externa, el cambio de ropa, zapatos y el anillo de heredero que había perdido. Esta restauración se la dió su padre, y la culminó con la presentación pública de aquel hijo que se creía perdido y que ahora había regresado.



·       De la misma forma, aquel hermano excluido de la membresía por su pecado, que desea la restauración debe despertar de su sueño, reconocer que ha pecado contra Dios y su iglesia, levantarse y regresar a sus hermanos. La iglesia se encargará de darle de nuevo la ropa digna de un hijo de Dios, dándole el amor y el lugar que merece todo miembro del Cuerpo de Cristo.




miércoles, 13 de noviembre de 2013

EL NIVEL DE LA FE

UNA FE QUE LLEGA A NUEVOS NIVELES

Dios desea que experimentemos crecimiento en la fe

Lectura Bíblica:

Hebreos 11:1Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

Romanos 10:9-10 Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.”

Introducción:

¿Por qué los cristianos no recibimos milagros? Es una de las preguntas que se formulan millares de personas  con mayor frecuencia. Y sin duda el interrogante está mal formulado. Debería ser: ¿Qué impide que recibamos milagros? Y el eje central para responder ese cuestionamiento, está en la fe. Pero más allá, la definición que tenemos de la fe, que muchas veces está mal orientada. El propósito hoy es que comprendamos de qué manera la fe está íntimamente unida a los milagros.

I. EL PROBLEMA DEL CRISTIANO: NO TENER DEFINIDO QUÉ ES FE

1. La fe está íntimamente ligada a la certeza y la convicción, y deja de lado toda sombra de duda (Hebreos 11:1)

a. La certeza y la convicción toman forma y se fortalece en nuestro corazón
b. Tener la certeza y la convicción no depende de Dios sino de nosotros

b.1. La fe es del presente. No es mera expectativa. Es convicción de que se recibe ahora mismo

2. La fe debe ir acompañada de creer con el corazón y confesar con los labios Romanos 10:9-10 Arriba; Romanos 10:13 porque todo aquel que invocare el nombre del Señor,  será salvo.

3. La duda impide que Dios pueda obrar milagros Marcos 6:2-6 Y llegado el día de reposo, comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos, oyéndole, se admiraban, y decían: ¿De dónde tiene éste estas cosas? ¿Y qué sabiduría es esta que le es dada, y estos milagros que por sus manos son hechos?
Mar 6:3 ¿No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él.
Mar 6:4 Mas Jesús les decía: No hay profeta sin honra sino en su propia tierra, y entre sus parientes, y en su casa.
Mar 6:5 Y no pudo hacer allí ningún milagro, salvo que sanó a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos.
Mar 6:6 Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos. Y recorría las aldeas de alrededor, enseñando.

    a. Hay fe que duda: “De pronto ocurre algo en mi vida…”

    b. Hay fe negativa: “¿Será que Dios puede obrar ese milagro…?”

II. CONFORME DEPOSITAMOS NUESTRA CONFIANZA, CRECEMOS EN LA FE

1. Si clamamos por un milagro, la fe debe movernos a creer que recibiremos el milagro (Marcos 11:24) “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando,  creed que lo recibiréis, y os vendrá

a. Pedir orando

b. Creer que recibiremos

2. El Señor Jesús enseñó que, para el que cree, todo es posible (Marcos 9:23Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.Marcos 11:20-23) “Mar 11:20 Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces.
Mar 11:21 Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.
Mar 11:22 Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.
Mar 11:23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.

3. El Señor Jesús enseñó que la fe es dinámica, crece como un grano de mostaza (Mateo 17:20) “Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.”

III. LA FE, LAS SEÑALES Y LOS MILAGROS ACOMPAÑAN A LOS CRISTIANOS

1. Si tenemos fe en el Señor Jesús y en las obras que hizo, podemos llegar a nuevos niveles (Juan 14:12-14) “Jua 14:12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre.
Jua 14:13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
Jua 14:14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.”

2. El Señor Jesús enseñó que las señales acompañarán a sus seguidores (Marcos 16:15-18) “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
Mar 16:16 El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
Mar 16:17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
Mar 16:18 tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.”

3. Es necesario revisar, ¿Cómo anda nuestra fe? ¿En qué nivel nos encontramos?

CONCLUSIÓN:


Cuando tenemos certeza y convicción en nuestro corazón, podemos afirmar que hay una fe dinámica, que crece. Una fe que cree a pesar de que todo esté en contra. Creer por encima de las circunstancias. Y todos podemos llegar a ese nivel. Basta que renunciemos a nuestra lógica, a los convencimientos en los que nos enmarca una sociedad incrédula. LOS MILAGROS SON POSIBLES PARA TODOS, AHORA.

martes, 22 de octubre de 2013

NUEVA VISION EN EL ESPIRITU SANTO


NUEVA VISIÓN NUEVA OPORTUNIDAD

Proverbios 29:18, “Donde no hay una Visión la gente perece”

En todo el mundo hay nuevos cristianos que están pereciendo. No están pereciendo en pecados, aceptaron la salvación a través de  Jesús. Atienden los servicios religiosos en las Iglesias leen la Biblia, aun líderes en la Iglesia. Pero  están pereciendo espiritualmente, porque sus vidas como creyentes es rutinaria, han perdido la visión de su destino divino. No tienen una visión y necesitan un nuevo comienzo.  

Dios quiere darle un nuevo comienzo. Pero, para recibir esta revelación tendrás que tener primero una visión espiritual, y saber que las cosas pueden ser cambiadas, y tomar y mantener su  divino propósito y destino para nosotros.

¿Qué es una visión espiritual? ¿Porque es importante?

Tal vez el mejor ejemplo se encuentra en la historia del profeta Eliseo y su sirviente Giezi  

2 Reyes 6: 15-17. 2Re 6:15 Y se levantó de mañana y salió el que servía al varón de Dios, y he aquí el ejército que tenía sitiada la ciudad, con gente de a caballo y carros. Entonces su criado le dijo: ¡Ah, señor mío! ¿Qué haremos?

2Re 6:16 Él le dijo: No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos.

2Re 6:17 Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo.

La petición fue concedida, y Giezi vio las fuerzas espirituales de Dios que rodean a Israel que fueron superiores a las del enemigo.  Sin visión espiritual, no puede ver más allá de las circunstancias naturales de la vida. No puede ver sus finanzas mejorando, sus relaciones arregladas, o su cuerpo sanado.

Dios realmente puede darle un nuevo comienzo en cada área de su vida. Sin visión espiritual, siempre seremos derrotados por los poderes del enemigo trabajando en el mundo natural que nos rodea.  Nuestra visión siempre seguirá centrada en nuestros problemas y nuestra vida se convertirá en un ciclo preguntando "¿qué voy a hacer?"

No creas que llegaras a donde Dios quiere llevarte por accidente. Dios quiere establecer en ti una nueva visión, un nuevo comienzo y un nuevo objetivo en tu corazón.

¿QUÉ ES UNA VISIÓN ESPIRITUAL?

Una visión espiritual envuelve ver más allá  del mundo natural y dentro del mundo espiritual. Es entender el objetivo divino de Dios y reconocer nuestra parte en el plan de Dios. La visión espiritual provee una imagen clara de la vida que Dios quiere para ti y Él te dirige en cada paso de su vida cristiana para que lo pueda conseguir.

Un buen ejemplo es del Apóstol Pablo a quien Dios le dio una poderosa fuerza espiritual en su vida cuando en una visión espiritual le dijo:

 

Hechos 26: 16-19

Hch 26:16 Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, Hch 26:17 librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, Hch 26:18 para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados. Hech 26:19 Por lo cual, OH rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial, 

Dios le dio a  Pablo una visión espiritual con el propósito de hacer de él un ministro y testigo para los Gentiles.  Dios le dio un plan para lograr la visión. Pablo fue a abrir sus ojos espirituales desde las tinieblas a la luz, convertirlos desde el poder de Satanás a Dios, conducirlos al perdón de los pecados y revelar su herencia espiritual, hecho posible  por la fe. Dios quiere darle una visión espiritual, tal como lo hizo con Pablo. También quiere revelar el plan que te permita cumplir tu destino. Cuando tu tengas nueva visión, se convertirás en un participante en lugar de un simple espectador en el plan divino de Dios.  

 

“CADA DÍA DEBE SER UN NUEVO COMIENZO”

 

Para poder esperar todo lo que Dios nos prometió, lo que debemos tomar en cuenta es “hacer de cada día, un nuevo comienzo”

 

2Re 6:1 Los hijos de los profetas dijeron a Eliseo: He aquí, el lugar en que moramos contigo nos es estrecho. 2Re 6:2 Vamos ahora al Jordán, y tomemos de allí cada uno una viga, y hagamos allí lugar en que habitemos. Y él dijo: Andad. 2Re 6:3 Y dijo uno: Te rogamos que vengas con tus siervos. Y él respondió: Yo iré. 2Re 6:4 Se fue, pues, con ellos; y cuando llegaron al Jordán, cortaron la madera. 2Re 6:5 Y aconteció que mientras uno derribaba un árbol, se le cayó el hacha en el agua; y gritó diciendo: ¡Ah, señor mío, era prestada!

2Re 6:6 El varón de Dios preguntó: ¿Dónde cayó? Y él le mostró el lugar.  Entonces cortó él un palo, y lo echó allí; e hizo flotar el hierro. 2Re 6:7 Y dijo: Tómalo. Y él extendió la mano, y lo tomó.

 

Todo lo que tenemos no es nuestro, sino de Dios. La restauración, la restitución están relacionadas directamente con cosas que perdimos, cosas que Dios nos confió. Hay personas que antes oraban, estaban en medio del fuego (Espiritual), estaban comprometidos con la obra de Dios, pero por alguna razón, en algún momento perdieron la comunión con Dios y el fuego. Jesús te quiere restituir todo lo que se cayó en tu vida.

¿Cuánto hace que perdiste la comunión? ¿Cuándo empezaste a tener en tu corazón amargura, temores y dudas? ¿Comenzaste a mirar lo que no tenías que mirar, a decir cosas que no tenías que decir, a criticar y a juzgar a los demás?

 

Hoy es tiempo para que le digamos al Señor: No se que me llevó a esta situación o en que momento fue, pero lo que si sé, es que necesito volverme a ti ¡NECESITO EL FUEGO DEL ESPÍRITU SANTO para poder hacer tu obra de una manera efectiva! Porque la Biblia dice: ¡No es con ejército ni con fuerza, sino con el ESPÍRITU SANTO de Dios!

 

El ESPÍRITU SANTO es quien hace efectiva nuestra tarea. Es el poder de Dios, no son nuestras palabras. Un corazón quebrantado, una vida consagrada a Dios, puede hacer mucho más que mil palabras.

 

“Hacer de cada día, un nuevo comienzo” Leamos en Lamentaciones 3:22-23.

Lam 3:22 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos,  porque nunca decayeron sus misericordias. Lam 3:23 Nuevas son cada mañana;  grande es tu fidelidad.

“hacer de cada día, un nuevo comienzo” Dejando de lado el pasado, la derrota, los temores del ayer. Declarando cada día y con toda nuestra convicción: ¡Dios cumplirá su propósito en nosotros!

 

Cada día debemos hacer tres cosas:

1.   Perdonar al que nos hirió.

2.   Pedir misericordia por nuestros errores.

3.   Declarar que nuestros fracasos quedaron en el ayer.

 

También hay tres cosas que nos hacen daño cada día:

1.   El odio

2.   Las heridas

3.   El rencor.

 

Por eso, es tan importante como primer paso el perdonar a los que nos hirieron.

Tal vez, estamos con odio, rencores, acumulando desde hace ya muchos años atrás. Bronca contra aquel que nos abandonó, que nos lastimó y nos rechazó en algún momento de nuestra vida. Puede ser un jefe, un amor, un amigo o un familiar. Pero si no resolvemos estos problemas, vamos a quedarnos con el hierro debajo del agua. Perderemos nuestra efectividad cristiana.

Es muy difícil perdonar. Y aún más difícil es olvidar. Pero el Apóstol Pablo dice en Filipenses 3:13-14 Olvidando lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta,  al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

Pablo podría haber estado amargado con gente que lo torturó, que lo defraudó, o con sus amigos que lo abandonaron. También con los que lo encarcelaron y lo insultaron. Pero dice la escritura, siendo el ya un anciano y terminando su carrera, declaró: Ciertamente yo olvido lo que queda atrás”.

¡El recordar nos amarra al dolor del pasado y el olvidar nos da la posibilidad de extendernos hacia delante, lo nuevo que Dios tiene para nosotros!

 

El segundo punto importante es cada día pedir misericordia a Dios por nuestros errores.

Muchas veces, nos sentimos culpables y pensamos: “Hoy no ore, no leí la Biblia, no diezmé, no cumplí con los mandamientos”. Y viene el diablo y nos llena de acusaciones, diciéndonos: -“Eso es porque no servís, nunca lo vas a lograr”-. Pero debemos declarar cada día una nueva oportunidad de parte de Dios para nuestras vidas. Y si no lo hicimos ayer, lo vamos a hacer hoy. ¡No permitamos que nuestro pasado detenga nuestro futuro!

·         El Señor nos da una nueva oportunidad cada día, para lograr alcanzar lo que no era inalcanzable.

·         ¡El diablo vino para condenarnos, pero el Señor es un Dios lleno de gracia que ha venido a restaurarnos!

·         El Señor nos dice: “Cada día, si te arrepientes voy a traer misericordia sobre tus errores, dándote una nueva oportunidad para que logres la victoria en mí

 

Lo tercero es comenzar a declarar que nuestros fracasos quedaron en el ayer.

Cuantas veces pensamos o decimos:

·         Si hubiese estudiado

·         Si hubiese conseguido un mejor trabajo

·         Si mi familia fuera diferente; habría logrado muchas metas, todo seria tan distinto”.

 

Tenemos que reconocer que todo eso es parte de nuestro pasado y dejar de darle tanto lugar. Porque el mirar a nuestros fracasos pasados, nos aleja del propósito y del plan de Dios para nuestra vida.

 

ESTE ES EL TIEMPO DE RESTITUCIÓN PARA NOSOTROS.

 

Conclusión:

·         Permitir a Dios hablarte mediante el Espíritu Santo

·         Debes cada día perdonar a los que te hirieron

·         Pedir misericordia a Dios por tus errores

·         Comenzar a declarar que tus fracasos quedaron en el ayer.

 

¡Porque el Señor quiere restituirte todo lo que habías perdido y darte mucho más!