EL PERDÓN TE LIBERA DE
UNA ATADURA
Mateo 22:37-39
37.
Jesús le dijo:
Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu
mente.
38. Este
es el primero y grande mandamiento.
39. Y el
segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
INTRODUCCIÓN:
La naturaleza misma
de Dios es el amor.
Nos concibió con esa condición: la de poder amar y ser amados. Sin embargo el pecado nos lleva a alimentar el odio.
La falta de amor es una atadura en
nuestra vida que aprovecha Satanás para
traernos enormes problemas, a nivel espiritual
y físico. Es con el poder de Dios que no solo escogemos perdonar sino que logramos perdonar. De paso, en Dios, se produce la sanidad interior
que tanto necesitamos.
I. COMO DIOS NOS AMA, DEBEMOS NOSOTROS AMAR
1. EL AMOR NACE EN EL
CORAZÓN.
a. El amor de Dios es eterno “Jer 31:3 Jehová se manifestó a mí hace ya
mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi
misericordia.”
b. El amor de Dios no tiene límites (Juan 3:16)
2. EL AMOR DE DIOS DEBE
SER CORRESPONDIDO
a. Amando a Dios y al prójimo “Mat 22:37 Jesús le dijo: Amarás
al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.
Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu
prójimo como a ti mismo.”
Los
pensamientos determinan nuestras acciones:
a. El 80% de los
pensamientos son negativos. Los siembra el adversario.
b.
El
20% de los pensamientos son positivos.
c.
Cuando
juzgamos a alguien, abrimos puertas al acusador de nuestros hermanos.
d.
Criticar
y juzgar nos torna negativos en la fe de pensar.
e. Dios valora que
hablemos palabras de vida y bendición.
3. LIMPIEMONOS DE TODA ATADURA
QUE APROVECHA SATANÁS 2Co 7:1 Así que, amados, puesto que tenemos
tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu,
perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
4. EVITAR CAER EN EL LAZO
SATANICO DEL JUICIO “Luc 6:37 - 38 No juzguéis, y no seréis
juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.
Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en
vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.”
a. La misericordia y
la gracia de Dios, triunfan sobre el juicio
b. La antesala de una
buena reconciliación con Dios es
perdonar al prójimo y perdonarnos a nosotros mismos.
3. NADIE NOS OBLIGA. CADA
UNO ESCOGE PERDONAR (MATEO 6:12, 13)
a. Perdonar a quienes
nos ofenden, perfecciona el perdón de Dios en nosotros “Mat
6:14 – 15: Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también
a vosotros vuestro Padre celestial; más si no perdonáis a los hombres sus
ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.”
4. LA MISERICORDIA TRIUNFA SOBRE LA JUSTICIA “Stg 2:13 Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no
hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio.”
III. ¿QUÉ OCURRE CUANDO NO PERDONAMOS?
1. La falta de perdón
afecta nuestra relación con Dios y contamina a otros (Hebreos 12:15) “Heb 12:15 Mirad
bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna
raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;”
2. Cuando no
perdonamos, le damos derecho legar al enemigo espiritual para que nos asedie.
CONCLUSIÓN:
Miq 7:18 ¿Qué Dios como
tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No
retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia.
Isa 43:25 Yo, yo soy el
que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.

No hay comentarios:
Publicar un comentario